(26/10/05)
Tengo miedo. Tengo miedo de que llegue el jueves… y verte y no encontrar esa mirada que me hace sentir un poco princesita, un poco especial, un poco feliz. De no encontrar la sonrisa que hace tiempo que me hizo pensar que en tí hay mucho por descubrir. Y muy bueno. Miedo de llegar y no encontrar el abrazo que me traspasa y me libera, las cosquillas que me obligan a reír.
Tengo miedo, quizá, de que todo fuera un sueño, una ilusión vacía, un cuento de princesitas. Tengo miedo de que además pueda contaminar nuestra realidad y provoque una brecha entre nosotros. Tengo miedo de que me tengas miedo. De que quieras alejarte de mí. O a querer yo alejarme de ti.
Tengo miedo a rallarme. A inventarme algo que exista ni siquiera dentro de mi. Tengo miedo a hacerte daño. A besarte y morderte. A que me duela quererte tanto. A navegar con mi barco y descubrir que el cielo y el mar, y la libertad… están pintados en una pared con la que me choco sin remedio, de la que no puedo escapar.
Tengo miedo de perderte. Mucho.
Tengo miedo de no saber tocarte, besarte, mirarte. Tengo miedo de estremecerme y desaparecer si lo hago. Miedo de perderme en tus ojos y no saber salir.
Pero sobre todo tengo miedo a no arriesgar, a no coger ese barco, a no mirarte, a no volver a darte un beso.
No sé si nada de esto tiene sentido, pero aquí y ahora lo llevo dentro… y tengo miedo a que se me muera sin que nadie lo sepa. Sin que lo sepas tú.